Demanda Colectiva Reta la Exclusión Indefendible de Horas Extras para los Trabajadores Agrícolas en el Estado de Washington

Friday, December 9, 2016

Dos trabajadores en una lechería están presentando una demanda colectiva contra DeRuyter Brothers Dairy, Inc., dueño y gerente de una operación lechera grande en Outlook, Washington, con un rebaño de más de 5,000 vacas lecheras. Los trabajadores afirman que ellos se esforzaban trabajando entre nueve a doce horas al día, seis días por semana, sin el beneficio de descansos pagados, periodos para comer, o pago por horas extra. En la demanda, los trabajadores mantienen que una ley estatal que los excluyen de la protección de las leyes de horas extras de Washington es inconstitucional. (En Inglés)

Los Demandantes José Martínez-Cuevas y Patricia Aguilar ordeñaron vacas para DeRuyter (foto derecha). Ellos solicitan representación de una clase de trabajadores lecheros a quienes no se les proporcionó los descansos de comida y descansos requeridos, y no se le pagaron por todas las tareas desempeñadas antes y después de sus turnos, y nunca les pagaron por las horas extras trabajadas. 

En el 1959, la industria agrícola obtuvo una exención de los requisitos de pagar horas extras en la ley del salario mínimo de Washington. Esta exención estatal fue modelada directamente de una exención federal creada durante la era de Jim Crow, cuando la mayoría de trabajadores agrícolas eran de raza negra, del sur de los EEUU, y sin poder político.  

“La exclusión de los trabajadores agrícolas del pago por horas extras viola los privilegios y la cláusula de inmunidades de la constitución del estado de Washington al dar tratamiento especial a los empleadores agrícolas y discrimina contra los trabajadores agrícolas Latinos,” dijo Lori Isley, abogada gerente con el Proyecto de Familias Trabajadoras de Servicios Legales Columbia, quien representa a los trabajadores. “Es hora de que el estado de Washington termine este vestigio de discriminación racial, cual deniega el tratamiento justo e igual para los trabajadores agrícolas bajo la ley.”

Aunque la demográfica racial de la industria agrícola ha cambiado desde la era de Jim Crow, los trabajadores agrícolas son principalmente personas de color. Específicamente, nuestra fuerza laboral estatal agrícola está compuesta fundamentalmente de trabajadores Latinos quienes viven en comunidades rurales y pobres. La industria agrícola ha experimentado drásticos progresos tecnológicos y automatizados que ya no reflejan la realidad social y económica del pasado. Sin embargo, la influencia de la industria agrícola continúa  ser una fuerza importante política y económica en Washington que ha resultado en la perpetuación de leyes racialmente motivadas para beneficiar la industria en detrimento de los trabajadores agrícolas.

“Las leyes laborales existen para proteger la salud y la seguridad de los trabajadores. Trabajadores en fábricas y en otras industrias peligrosas están protegidas bajo nuestra ley estatal de horas extras, pero los trabajadores agrícolas son excluidos y tienen que trabajar horas extras sin pago,” dijo Marc Cote de Terrell Marshall Law Group PLLC, abogado adjunto en el caso. “La exclusión de los trabajadores agrícolas de las protecciones de horas extras en Washington resulta en discriminación contra una fuerza laboral principalmente latina. Esta práctica fue injusta cuando se promulgó, y sigue siendo injusta hoy.”