Trabajadores Agrícolas H-2A Llegan a un Acuerdo en un Caso de Represalias Contra Larson Orchards y Contratistas Laborales

Thursday, October 11, 2018

18 Trabajadores Agrícolas H-2A, por medio de su unión Familias Unidas por la Justicia, llegaron a un acuerdo y desestimaron su demanda contra Larson Orchards Management, Inc. a cambio de un acuerdo para contratar a los trabajadores en el 2019 y daños monetarios. Familias había alegado que la compañía quebrantó un contrato escrito que prometía no tomar represalias contra cualquier trabajador que se uniera a otros para corregir abusos laborales serios durante la cosecha de manzana del 2017. Sin embargo, en junio de este año, antes la presentación de la demanda, Larson Fruit y sus contratistas laborales, WAFLA y CSI Visa Processing, solamente habían vuelto a contratar a cuatro trabajadores H-2A del año pasado – y ninguno de ellos participó en las huelgas. English/Inglés

La demanda surgió de una huelga en el verano del 2017. Familias Unidas presentó una demanda en nombre de 18 trabajadores quienes habían participado en actividades laborales en el 2017 y quienes no figuraban entre los trabajadores H-2A contratados por Larson en el 2018. Familias Unidas alegó que los trabajadores habían sido puestos en una “lista negra” en violación de la ley estatal, y en incumplimiento con el acuerdo al que se había llegado por las partes después de la huelga. Larson negó el uso de listas negras, y desde el inicio de la demanda ha colaborado con participantes de la industria para obtener trabajo H-2A para todos los 18 trabajadores.

“Este es un acuerdo importante para Familias, nuestra unión, para proteger a los trabajadores agrícolas quienes afirman sus derechos para mejorar sus salarios y condiciones laborales en los ranchos y en las huertas en todo el estado de Washington,” dijo Ramón Torres. “Estos trabajadores son muy valientes y Familias se enorgullece en representarlos.”

Los términos del acuerdo incluyen un pago de hasta $275,800 con pagos específicos directos a los trabajadores al igual que una promesa por parte de Larson de incluir a los trabajadores en su lista de trabajadores preferidos en el 2019. En la medida en que Larson no participe en el programa H-2A en el 2019 entonces pagará una cantidad adicional a los trabajadores. Keith Larson, el Presidente de Larson Orchards, y Ramón Torres, Presidente de Familias Unidas, aclamaron el acuerdo como un ejemplo de cómo los trabajadores y los empresarios pueden comunicar efectivamente con el fin de resolver los asuntos laborales de manera eficaz. 

“Aplaudimos a Larson Orchards por llegar a un acuerdo para volver a contratar a todos los 18 trabajadores H-2A el año que viene y compensarles por todas sus pérdidas,” dijo Joe Morrison, un abogado con Servicios Legales Columbia quien, junto con Kathy Barnard del bufete Schwerin Campbell Barnard Iglitzin & Lavitt LLP, representaron a Familias Unidas por la Justicia, una unión de campesinos que incluye a los trabajadores H-2A en su membresía. “Los trabajadores H-2A son trabajadores muy vulnerables con pocos derechos y protecciones. Ellos toman un riesgo enorme al alzar su voz sobre las condiciones laborales debido en parte a las represalias generalizadas y el uso de listas negras en el programa H-2A.”

“Familias Unidas es una voz poderosa para los trabajadores agrícolas en todo el estado de Washington y este acuerdo envía un fuerte mensaje de que aun los trabajadores vulnerables H-2A en México pueden usar el sistema judicial para proteger sus derechos,” dijo Kathy Barnard.  

Las huelgas del 2017 generaron cambios drásticos en los huertos, incluyendo la reintegración trabajadores indebidamente despedidos y la reasignación de un capataz abusivo. La demanda, presentada en el Tribunal Superior de Yakima, solicitó a la corte que obligara a la compañía a volver a contratar a los trabajadores y pide daños por salarios perdidos.

En septiembre del 2017, los trabajadores plantearon numerosas preocupaciones incluyendo amenazas, insultos raciales y sexuales, advertencias y despidos injustificados, condiciones laborales peligrosas (p.ej. rocío de pesticidas en los bloques del huerto donde los trabajadores estaban trabajando, escaleras rotas, etc.), falta de atención médica, rechazo de llevar a los trabajadores al médico, trabajar 12 horas al día con solamente un descanso de diez minutos, y falsificación de talones de cheque. En cambio, la demanda alegó que los representantes de Larson y WAFLA les dijeron a los trabajadores en huelga que regresaran al trabajo o se fueran a sus casas en México. Los trabajadores regresaron al trabajo, pero las condiciones empeoraron y Larson inmediatamente corrió a tres de los trabajadores. Los trabajadores estuvieron en huelga por varios días y trajeron a Familias Unidas por la Justicia para que les ayudaran a negociar con Larson y publicitaran su situación.

El programa H-2A se está extendiendo rápidamente y el estado de Washington ha presenciado uno de los crecimientos más rápidos de trabajadores H-2A en el país. Sin embargo, los trabajadores y sus defensores han planteado desde hace mucho tiempo preocupaciones a gran escala con el programa puesto que los trabajadores temporales H-2A tienen menos derechos que los trabajadores locales, están atados por contrato a un solo empleador, y son vulnerables al abuso o al maltrato (véase “You Came Here to Suffer”).