Columbia Legal Services – POLICY REFORM

OVERVIEW

Columbia Legal Services is a statewide legal impact advocacy organization that works to dismantle and transform the systems that perpetuate poverty and injustice. Our work is directed by the communities we serve across Washington state – those who are most impacted by the broken immigration system and mass incarceration. We believe that to achieve justice, all communities should have a voice in the creation and implementation of the policies, laws, and legal systems that impact them. We made some significant strides toward this vision this session, including these highlights:                                                                             

Protecting low-income consumers

  • Families should be able to focus on basic needs instead of facing steep interest rates and having their bank accounts raided. We helped to increase exemptions from garnishment of wages and bank accounts stemming from consumer debt, and we reduced the interest rate on judgments based on consumer debt (HB 1602).
  • We worked to reduce the burden of medical debt by preventing the assignment of medical debt to collection agencies for 120 days, by improving notice about charity care, and by prohibiting creditors from requesting bench warrants from courts for people who owe medical debt, which can result in jail time (HB 1531).
  • We backed bills that prohibit the practice of reviving expired debt when someone makes a partial payment (HB 1730) and prohibit collection agencies from initiating collection lawsuits and serving consumers with a summons and complaint without first filing those actions in court (HB 1066). 

Protecting low-income tenants

  • We advocated for a bill that will help keep tenants in their homes by increasing the time frame that tenants have to pay their landlords what they owe from just three days to 14 days. “Fourteen days can make the difference in staying sheltered,” said CLS attorney Sarah Nagy. This bill also gives judges greater discretion to help people stay in their homes in cases where tenants are behind on their rent (SB 5600).
  • We fought for a bill that will double the notice required for a landlord to raise rent from 30 to 60 days. Tenants facing rent increases will have more time to respond in a way that reduces their financial burden and meets their family’s needs (HB 1440).
  • Another new law will increase the time frame tenants have to move out if the landlord plans to demolish or change the use of their property from 20 to 120 days (HB 1462).

Protecting farm workers

  • We helped create and fund a centralized office within the state Employment Security Department to oversee compliance with the H-2A visa program – “a system that allows employers to exploit foreign seasonal workers with little accountability…and is in dire need of meaningful oversight in this state,” said CLS attorney Andrea Schmitt (SB 5438).

Protecting immigrants

  • We helped support a bill that limits state and local agency compliance with federal immigration enforcement, making Washington State a national leader with the strongest statewide sanctuary policy. This gives law enforcement agencies the guidance and support they need to focus on keeping all Washington residents safe (SB 5497).

Protecting children

  • We helped to end the practice of locking up children for non-criminal offenses like truancy and running away from foster homes (SB 5290).

Reducing mass incarceration

  • We helped support an effort to remove Robbery in the 2nd degree from the list of crimes that would count as a strike under the state’s three strikes laws. Now fewer crimes can trigger the three strikes law, which results in a life without parole sentence (SB 5288).

Thank you to all of our clients, advocates, allies, legislative champions, and Governor Jay Inslee who helped make these wins possible.

There’s plenty more work to do and we’ll be on the front lines advocating to ensure Washington State is a place in which every person enjoys full human rights and economic opportunities.

En Espanol

TEAM

Antonio Ginatta
Antonio Ginatta
Policy Director
Sarah Nagy
Sarah Nagy
Attorney
Brandy Sincyr
Brandy Sincyr
Advocacy and Community Engagement Specialist

Mientras que los esfuerzos nacionales se estancan, el estado de Washington toma medidas largamente esperadas para proteger a las personas de plaguicidas dañinos

Columbia Legal Services | Impact Litigation |
'Mientras que los esfuerzos nacionales se estancan, el estado de Washington toma medidas largamente esperadas para proteger a las personas de plaguicidas dañinos'

           

         

Bajo un Proyecto de ley que fue aprobado en la legislatura de Washington el martes, el estado por fin tendrá que tomar pasos para limitar de manera importante el uso de clorpirifós, un plaguicida conocido como dañino para los cerebros humanos –sobre todo los de los niños. El Proyecto de Ley del Senado 6518, cual fue patrocinado por Christine Rolfes, Senadora del Estado de Washington (Demócrata, Distrito 23, Bainbridge Island) ahora está en camino al escritorio del Gobernador Jay Inslee, requiere que el Departamento de Agricultura del Estado de Washington establezca normas de emergencia que aborden los “efectos adversos importantes para la salud” del químico. (English)

Los trabajadores agrícolas y las personas que viven en las comunidades agrícolas, especialmente los niños, se ven desproporcionadamente afectados por este plaguicida tóxico. Además de ser expuestos por los alimentos, es más probable que tengan agua potable contaminada, que estén expuestos a la deriva de los pesticidas en las escuelas y campos vecinos y que estén expuestos en casa cuando los padres que son trabajadores agrícolas regresan del trabajo. Las exposiciones prenatales al clorpirifós están asociadas con bajo peso al nacer, reducción del coeficiente intelectual, pérdida de la memoria de trabajo, trastornos de atención y retraso en el desarrollo motor.

“El reconocimiento del derecho a la salud y a la seguridad de los trabajadores agrícolas en el trabajo y en la comunidad ha sido esencialmente inexistente,” dijo Rosalinda Guillen, Directora Ejecutiva de Comunidad a Comunidad en Bellingham. “Es un paso hacia adelante que el Departamento de Agricultura finalmente tendrá que establecer reglas sobre este químico venenoso a través de un lente de salud humana y será responsable ante la ciencia en este tema.”

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) prohibió el clorpirifós para la mayoría de los usos domésticos en el 2000, y había propuesto la prohibición de todos los usos alimentarios en 2015, citando pruebas de que el pesticida causa daños neurológicos a los niños a bajos niveles de exposición que están muy por debajo de lo que la EPA permite actualmente. Sin embargo, la EPA bajo Trump se negó a prohibir el clorpirifós, diciendo que necesitaba realizar más estudios. Esa decisión es objeto de un desafío judicial en curso por grupos de trabajadores agrícolas, de salud, de derechos civiles y laborales, representados por Earthjustice.

Desde el 2018, California, New York, y Hawaii han tomado medidas para prohibir el producto químico, y en los estados de Maryland, Pennsylvania, Connecticut, y New Jersey están estudiando medidas. El 6 de febrero, 2020, Corteva, Inc., el mayor productor de clorpirifós del país, anunció que detendrá las ventas del producto químico a finales del año.

“Los Estados están liderando el camino para proteger a los trabajadores agrícolas y a los niños de este pesticida neurotóxico y estamos felices de que Washington, con el liderazgo de la Senadora Rolfes, haya tomado este paso,” dijo Laurie Valeriano, Directora Ejecutiva de Toxic-Free Future.

El plaguicida, que se utiliza a menudo bajo el nombre comercial Lorsban, se utiliza en una amplia variedad de cultivos, incluyendo manzanas, cerezas, fresas, maíz y cebollas. “Ya existen alternativas basadas en los ecosistemas para esta sustancia química que no amenazan la salud de los seres humanos y la vida silvestre,” dijo Ashley Chesser, Directora Ejecutiva del Northwest Center for Alternatives to Pesticides (NCAP)). “Podemos hacer algo mejor.”

El proyecto de ley también proporciona fondos para investigar alternativas adicionales al clorpirifós, así como un aumento de la financiación para la educación y la capacitación en materia de seguridad en la aplicación de plaguicidas. Community to Community y NCAP se unieron a Columbia Legal Services, Earthjustice, Toxic-Free Future, y United Farm Workers en una coalición de organizaciones que ayudaron a abogar contra el uso continuado clorpirifós.

Clorpirifós se pronuncia kloɾ.pi.ɾi.ˈfos.

Contactos

Andrea Schmitt, Abogada CLS
360-943-6260 EXT 203, andrea.schmitt@columbialegal.org

Charlie McAteer, Director de Comunicaciones CLS
917-696-1321, charlie.mcateer@columbialegal.org

LEGISLATIVE DOCUMENTS