Esta semana, los trabajadores esenciales que están en huelga en Allan Bros. Fruit en Naches, WA presentaron una queja por prácticas laborales injustas contra la empresa en la Junta Nacional de Relaciones del Trabajo de los EEUU (NLRB). Los trabajadores iniciaron la huelga hace mas de dos semanas exigiendo medidas de seguridad ejecutables y una paga por riesgo, similar a la que reciben otros trabajadores esenciales en todo el país.

Los trabajadores acusan a la empresa, entre otras cosas, de haber interrogado a los trabajadores sobre sus actividades de huelga, de haber amenazado a los trabajadores con disciplina si se unían a la huelga, de haber utilizado aumentos salariales ilegales para los no huelguistas en un esfuerzo por detener la huelga, y de haber disciplinado a un empleado que proporcionó agua a los huelguistas. El NLRB contactó al representante de los trabajadores el miércoles para iniciar una investigación de las acciones por parte de la empresa.

“Nosotros como miembros del comité estamos dispuestos a negociar de buena fe,” dijo Agustín López de Trabajadores Unidos por la Justicia.

“Estamos aquí para apoyar a estos trabajadores en cualquier cosa que la empresa trata de lanzarles,” dijo Ramon Torres, Presidente de Familias Unidas por La Justicia, la unión de trabajadores agrícolas con sede en Burlington, Washington. “Los trabajadores quieren trabajar, pero no a costa de su salud y la de sus familias.”

La esperanza que tenían los trabajadores, sus familias, y sus abogados de que el gobierno actuaría rápidamente para proteger a los empacadores, inspirado por una presentación estatal en el tribunal la semana pasada, se han desvanecido. Familias Unidas presentó una demanda el mes pasado para obligar al Estado a adoptar normas claras y aplicables en el lugar de trabajo agrícola. En una audiencia de revisión en el Tribunal Superior del Condado de Skagit el 14 de mayo, el Estado le dijo al tribunal que las agencias habían decidido no adoptar normas porque el Gobernador Jay Inslee había decidido emitir pautas de seguridad en conjunción con su actual proclamación 20-25.3 para los lugares de trabajo agrícola – incluyendo a las empacadoras – y el transporte. El Estado dijo que el borrador de las pautas se distribuiría a los interesados “en breve.” Hasta la fecha, una semana después, no se ha proporcionado ningún borrador.

“Los trabajadores no tienen más remedio que exigir sus derechos, el Estado no está viniendo a ayudarlos,” dijo Rosalinda Guillen, Directora Ejecutiva de Community to Community Development. “Este país obtiene su suministro de alimentos a espaldas de las personas que estas empresas tratan como desechables. Tenemos que despertar al hecho de que estos trabajadores son esenciales, y deben ser tratados de esa manera.”

Dos de los huelguistas en Allan Bros han estado en una huelga de hambre desde el martes.

Hasta la fecha, trabajadores en al menos cuatro otras empacadoras en el valle de Yakima también continúan con huelgas relacionadas con COVID.

Los trabajadores fueron apoyados en la presentación de la queja ante la Junta Nacional de Relaciones del Trabajo (NLRB) por Servicios Legales Columbia y Barnard Iglitzin & Lavitt LLP.

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